lunes, 26 de octubre de 2015

MI RECUERDO


¿Recuerdas esa primera vez que montaste en bici? Estabas veraneando en la casa del pueblo de tus abuelos. La tarde era muy soleada, y en el gran patio trasero cogiste una antigua bici de tu hermana mayor. Con tus seis años y un poco nerviosa, te lanzaste a la aventura. Al principio, se te notaba de lejos lo decidida que estabas a montar en ella, pero a medida que ibas perdiendo el equilibrio una y otra vez, te desanimaste y pensaste que jamás conseguirías pedalear dos metros sin caerte. Tu madre te decía que insistieras porque al final todo se consigue con un poco de esfuerzo.
En uno de los intentos, la bicicleta cogió tanta velocidad que caíste hacia un lado, con tan mala suerte que te hiciste una herida en la rodilla; te llevaste tal susto que saliste corriendo hacia la casa, llorando y diciendo que no ibas a volver a coger una bici nunca más. Pero tu padre fue tras de ti, y después de hablar mucho rato contigo y a base de mucha paciencia, logró convencerte de que en la vida cada vez que uno se cae hay que levantarse y demostrar que eres capaz de hacerlo.
Al final de la tarde, una enorme sonrisa iluminaba tu cara, ya que habías conseguido lo que tanto te había costado. Al día siguiente, aunque resulte gracioso, no querías separarte ni un momento de tu bici.



Anónimo

No hay comentarios:

Publicar un comentario